Sendabide, servicio de post- adopcion, aplica técnicas de estimulación sensorial en el apoyo a los niños y niñas adoptados;
LA ESTIMULACIÓN SENSORIAL
Si tu hijo o hija está etiquetado como: difícil, patoso, lento, hipersensible, desobediente, malo... puede haber una explicación detrás de estos comportamientos y una posible solución.
Durante la primera infancia, el sistema nervioso de los niños debe procesar constantemente estímulos sensoriales de todo tipo, y ésto no es nada fácil.
Desde el nacimiento, todos estamos preparados para recibir y asimilar estos estímulos del entorno, pero pueden haber una serie de causas que dificulten este proceso de información, y nos permitan explicar posibles comportamientos posteriores como atraso motriz o de lenguaje, falta de atención o comportamiento hiperactivo, agresividad, etc...
Estas causas pueden ser largas hospitalizaciones, estancias en orfanatos o, simplemente, puede tratarse de una dificultad por parte del niño de procesar toda la información sensorial que recibe del entorno, sin que haya ninguna anomalía añadida en su desarrollo. No son niños enfermos ni discapacitados, simplemente son niños que presentan difIcultades para asimilar de forma correcta todos los estímulos que reciben del ambiente.
Este proceso de asimilación de los estímulos se conoce como integración sensorial y, como ya se ha dicho, tiene lugar de manera natural en la mayoría de los niños. Pero podemos referirnos a ciertos grupos de niños que, por diferentes motivos, tienen alterada esta capacidad de procesamiento sensorial.
Este mal funcionamiento de la integración sensorial, es mucho más común de lo que nosotros pensamos, y es un problema muy incomprendido por nuestra sociedad.Esta dificultad que tienen muchos niños, afecta directamente su capacidad para aprender su comportamiento, la manera de moverse y de relacionarse con los otros, y afecta también a los sentimientos hacia ellos mismos.
Aunque el niño no tenga ninguna discapacidad, ni ninguna enfermedad y aparentemente esté completamente sano, ésto no quiere decir que no pueda tener ciertas dificultades en el procesamiento de la información sensorial. Esto explicaría las dificultades de aprendizaje, el retraso en el lenguaje o en la motricidad, la torpeza, los problemas relacionales, o la baja autoestima que presentan muchos niños en nuestra sociedad actual.
Estos niños necesitan una estimulación sensorial adecuada, que les facilite la adquisición de las habilidades motrices esperadas, un mejor autocontrol y un buen concepto de él mismo.Estas mejoras a nivel interior se reflejarán exteriormente con un buen aprendizaje en la escuela, una autoregulación de la cantidad de actividad, un aumento de la atención o una mejora en las habilidades motrices, según las necesidades de cada niño.
Niños adoptados o en acogida
Los niños que han estado adoptados después de un periodo más o menos largo de estancia en un orfanato, han carecido durante los primeros meses de vida (aveces incluso durante los primeros años), de estímulos sensoriales.
La reacción de un niño los primeros días cuando sale del orfanato puede ser de plena excitación y descontrol, o de total inhibición y falta de motivación. Estos dos extremos tienen una explicación fácil, y es que los niños necesitan un periodo más o menos largo para poder asimilar toda la información sensorial que reciben de golpe de su entorno.
Algunos niños reaccionan de forma hiperactiva, porque necesitan recibir muchos estímulos de golpe para sentirse tranquilos; pero en cambio hay niños que reaccionan opuestamente y se quedan paralizados, sin reaccionar; porque aunque estén viviendo las mismas sensaciones que los otros niños su cerebro no las sabe aprovechar y hacen un efecto rebote (entran y salen sin producir ningún efecto).
Mediante la teoría de la integración sensorial, podemos explicar; pues, muchos de los Comportamientos Observables en los niños adoptados.
Los niños necesitan moverse, saltar; correr; columpiarse... para poder adquirir habilidades motrices cada vez superiores, y también necesitan explorar su propio cuerpo, conocer sus límites corporales y sus formas, para poder adquirir una autoestima y una autoconfianza adecuadas y necesarias para seguir creciendo a nivel personal.
Los cinco sentidos básicos son los que nos proporcionan informaciones observables: OÍDO GUSTO OLFATO TACTO VISTA

La estimulación sensorial proporciona a los
ni@s un espacio que les permite interactuar de forma natural con una serie de materiales específicos, facilitándoles la difícil tarea de organizar toda la información dentro del cerebro. La intervención sebasa en el juego dirigido por el terapeuta, pero proporcionado por el mismo niño para que se autocontrole.
Las primeras etapas de la infancia son las más importantes para el desarrollo del niño. Esto se debe a la gran capacidad que tiene su cerebro para absorber como una esponja toda la información de su entorno. Durante estos primeros años de vida, todas las experiencias que viva el niño se transformarán en nuevas habilidades yconocimientos y facilitarán su desarrollo a todos los niveles, tanto motriz como sensorial y comportamental.
Es preciso aprovechar estos primeros años de vida para proporcionar a los niños un entorno agradable, con una gran riqueza de juegos explorativos, manipulativos,creativos... La base neurológica que se cree durante la infancia será la encargada de marcar el hilo conductor del futuro desarrollo de vuestro hijo.
¿Qué pueden hacer los padres?
A partir del momento que sospechen algún problema en su hijo, tenen que convertiros en detectives. Intentar descubrir que es lo que no va bien, cuando y por qué. Observar su entorno, sus juegos, la relación con otros niños, sus cambios de conducta... Esto facilitará mucho la intervención y ayudará a definir el problema de vuestro hijo. Un niño con problemas de integración sensorial no es un niño enfermo, niproblemático, ni discapacitado, ni anormal, ni diferente... Es un niño con dificultades para integrar todos los estímulos que recibe, por tanto, a veces necesita ayuda para canalizar bien estos estímulos y transmitirles un aprendizaje correcto y adecuado.
A continuación se detalla algunos signos que nos pueden indicar un mal funcionamiento en la integración sensorial. Si observan algunas de estas características en sus hijos, se puede pensar que el niño tiene dificultades para procesar la información sensorial que recibe de su entorno:
I - Hipersensibilidad al tacto, al movimiento, a los olores o al sonido (le molesta que lo acaricien, que 10 peinen, que le laven la cara, ... No le gustan ciertas texturas de algunos muñecos, no les gusta ir con manga larga.,,)
2- Hiperactividad a la estimulación sensorial (el ruido de un globo al estallar no les afecta, les gusta darse golpes de cabeza contra superficies duras, ...)
3 - Nivel de actividad superior o inferior a lo normal.
4 - Problemas de coordinación en la motricidad fina o gruesa.
5 - Retrasos en el lenguaje.
6 - Mala organización (impulsivo, distraído, no tolera las fustraciones cuando aprende cosas nuevas...)
7 - Baja autoestima (se creen que las cosas son más difíciles para ellos que para los otros niños. A veces parecen niños perezosos, aunque no lo son).
Jugar y estimular
Cuando su hijo juega, lo hace porque es lo que más le gusta y es lo que le toca hacer: Incluso podríamos decir que es su obligación principal, ya que para poderse hacer mayor y maduro, necesita haber jugado mucho y haber experimentado con todo aquello que le haya pasado por las manos. Pero con la estimulación sensorial se le proporcionan al niño oportunidades de juego mediante una técnica específicapara organizar toda la información en su cerebro, creando una buena base neurológica que permitirá conseguir los niveles de desarrollo deseados.
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